Muchas son las dudas que surgen en torno a este tema. Por ese motivo me permito daros unos pequeños consejos que espero sean de utilidad.

Es aconsejable tener preparado este equipaje alrededor de dos o tres semanas antes de la semana 40 o fecha probable de parto, se evitará así sumar estrés al esperado momento.

Una buena opción es la de no preparar una única bolsa de equipaje sino, preparar una pequeña bolsa con las cosas que van a ser necesarias de forma inminente y una maleta con lo que necesitaremos más bien de cara al alta hospitalaria.

La maleta podrá quedarse en el coche, de forma que no supondrá un estorbo durante el proceso de parto, pues muchas veces no se dispone de habitación en el hospital de forma inmediata, lo que implica ir acarreando con esta de un lado a otro sin ninguna utilidad.

La pequeña bolsa estará llena de imprescindibles:

Documentos de identidad de ambos miembros de la pareja si fuese el caso, tarjeta sanitaria de la mamá, historia clínica del embarazo o cartilla de embarazo, analíticas y todo tipo de copias de informes relacionados con la gestación y el momento del parto, sobre todo si se acude a un hospital diferente a donde se ha realizado el seguimiento del embarazo.

Zapatillas cómodas fácilmente lavables, tipo sandalias de playa, para poder caminar por la sala de dilatación, utilizar la ducha si la hubiese y para no ensuciar las zapatillas habituales en caso de rotura de la bolsa amniótica.

Cacao o vaselina, para lubricar los labios cuando se secan, pues el parto es comparable a una carrera de fondo.

Botella de agua u otro tipo de bebida isotónica sin gas.

En la maleta:

Gorro para el bebé, consejo de mayor importancia si el nacimiento se produce en las estaciones frías, pues los recién nacidos pierden mucho calor corporal por la cabeza.

Una muda de ropa para el bebé, adecuada a la temporada, para cuando se recibe el alta hospitalaria. En general los hospitales proporcionan ropa para el recién nacido durante el ingreso. Dos o tres pañales para el momento del alta, más a tener en cuenta si hay un largo camino del hospital a casa.

Pijama personal para la mamá. Aunque el hospital suele proporcionarlo, muchas mujeres suelen estar más cómodas con el suyo.

Utensilios para el aseo personal de la mamá sin olvidar las compresas de celulosa para los loquios (también suelen proporcionarlas en el hospital).

Una muda de ropa para la mamá, para cuando se recibe el alta hospitalaria. Varias mudas de ropa interior.

¿Chupete y manoplas?, está desaconsejado el uso del chupete hasta estar bien afianzada la lactancia, pues puede actuar como factor confusor. El afianzamiento de la lactancia suele conseguirse tras varias semanas. Si no se desea lactancia el chupete puede ser utilizado. En relación a las manoplas creo que restan libertad de movimiento al recién nacido, que sin duda alguna necesita explorar su nuevo mundo.

Si habéis leído esto significa que queda poco para uno de los días más inolvidables de vuestra vida, afrontarlo sin miedo, os deseo un parto tan bonito como el que imagináis.

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