El cordón umbilical tiene la función de conectar a la madre y al bebé durante el embarazo para que esta le aporte el oxígeno y nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo así como eliminar los desechos que el pequeño produce.

Cuando pasa un tiempo prudencial (unos minutos) desde el nacimiento del bebé, esta unión entre madre e hijo deja de tener sentido, por lo que el cordón umbilical es cortado en nuestro medio en condiciones de limpieza estrictas, quedando un pequeño muñón en el recién nacido. El muñón del cordón luego empieza a secarse y a volverse negro y rígido en apariencia, cayéndose en un plazo que generalmente oscila entre los 5 y 15 días.

La importancia de los cuidados del cordón recae en que este puede infectarse por los gérmenes que viven de forma normal en la piel, en la vagina de la madre o que simplemente están de paso por las manos de sus cuidadores. Los restos del cordón que han quedado en el recién nacido están ahora formados de tejido desvitalizado o lo que es lo mismo “tejido muerto”. Este tejido desvitalizado constituye por tanto un ideal caldo de cultivo para esos gérmenes.

Es de suma importancia que el muñón del cordón umbilical del pequeño se mantenga limpio y seco, de esta manera se evitará la infección.

Existen principalmente dos opciones en cuanto a los cuidados del cordón umbilical en el recién nacido, la cura con antisépticos (clorhexidina al 4%, alcohol al 70%) y la cura en seco.

La práctica común de aplicar antisépticos en los países desarrollados, como es el caso de España, está basada más en la tradición que en la investigación científica, tanto es así que existen estudios actuales que establecen que no hay pruebas para apoyar el uso de antisépticos en los países desarrollados frente a la cura en seco del cordón umbilical. Además estos estudios afirman que los antisépticos prolongan el tiempo para que se produzca la caída del cordón.

Para llevar a cabo la cura en seco del cordón simplemente has de seguir unos sencillos pasos:

  • Lavarte las manos de forma correcta para llevar a cabo el cuidado.
  • Limpiar diariamente el muñón del cordón con unas cuantas gasas empapadas en agua tibia y jabón neutro de forma minuciosa.
  • Secar muy bien la zona con gasas secas.
  • No cubrir la zona.

Para más información pincha aquí.

 

1 comentario

  • Hola, primero felicitarte por tu blog. Lo encontre de rebote buscando información de como curar el ombligo a mi hijo. Seguire tus consejos y te dire mas adelante que tal me han ido. Muchas gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *